Conectamos con lo sutil y eso fue lo que más les gustó y sorprendió. Que difícil puede ser ir un poquito menos cuando todo va tan rápido, pero que poderoso.
Descubrieron que conectar con una respiración lenta, sutil y diafragmática es mucho más fácil si antes entendemos cómo funciona fisiológica y anatómicamente nuestro cuerpo, si flexibilizamos todas las estructuras que están conectadas a nuestra respiración, y sobre todo si tenemos paciencia y le damos el tiempo a lo sutil.
Fuimos descubriendo cómo funciona el sistema nervioso y trabajamos en hacer espacio interno para que este sistema nervioso tenga más posibilidades, se vuelva más flexible, ensanchamos esos límites. Conectamos con el sentir, sin juzgar, sin pensar. Jugamos un poco y exploramos el contacto, las sensaciones a través del contacto.
Yo volví a confirmar una vez más que no necesitamos hacer grandes ejercicios, ni grandes catarsis para que algo sea realmente transformador. Y que la co-regulación que se genera al trabajar en grupo es una verdadera medicina.




